El cometa 3I/Atlas se acerca a la Tierra tras alcanzar su perihelio
- Quinceminutos.MX

- 31 oct 2025
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El cometa alcanzó cerca de las 1.4 unidades astronómicas (UA) del Sol

El cometa interestelar 3I/Atlas, sólo el tercero conocido que proviene de fuera del sistema solar, atraviesa actualmente nuestra vecindad cósmica y luego de que el pasado 29 de octubre alcanzara su punto más cercano al Sol —el denominado perihelio—, se prepara para su aproximación más próxima a la Tierra.
De acuerdo con la NASA, el cometa alcanzó cerca de las 1.4 unidades astronómicas (UA) del Sol —aproximadamente 210 millones de km—, lo que lo sitúa justo por dentro de la órbita de Marte. Tras esa pasada solar, 3I/Atlas se dirige en su trayectoria de salida del sistema solar. Respecto a la Tierra, la distancia mínima que alcanzará será aproximadamente 1.8 UA (≈ 270 millones de km) alrededor del 19 de diciembre de 2025.
¿Qué se ha detectado hasta ahora?
Investigadores han observado que el cometa presenta una cola cada vez más visible a medida que el calor solar sublima hielos de su núcleo. Además, espectroscopía preliminar ha identificado proporciones inusuales de níquel respecto al hierro, lo que abre interrogantes sobre su origen.
Aunque el cometa “se acerca” en términos astronómicos, no habrá un acercamiento cercano que lo haga un objeto visible a simple vista ni peligro para el planeta. Según la ESA y la NASA, estará a una distancia demasiado grande para representarlo como una amenaza o un espectáculo.
Además, durante su perihelio se halló prácticamente detrás del Sol desde la perspectiva de la Tierra, lo que hace que su observación desde el suelo fuera muy limitada en ese momento.

Su relevancia científica
El 3I/Atlas representa una oportunidad única para estudiar material cósmico que no se originó en nuestro sistema solar, lo que podría aportar información sobre la formación de otros sistemas estelares.
La campaña de observación coordinada por agencias espaciales está en marcha, implicando telescopios terrestres, orbitadores e instrumentos especializados.
Aunque su visibilidad será limitada desde la Tierra en los próximos días por la cercanía solar, se espera que a finales de noviembre o principios de diciembre vuelva a emerger en el cielo matutino con condiciones más favorables para su seguimiento.
Asimismo, los científicos estarán atentos a cómo evoluciona su actividad, su brillo, la estructura de su coma y cola, y su composición química, con el objetivo de extraer pistas sobre su origen interestelar.




















































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