Guadalupe Taddei y la herencia del Plan B de AMLO en el INE


El caso de corrupción Guadalupe Taddei en el INE es el resultado del debilitamiento de las instituciones democráticas en México y la concentración del poder en manos de una sola persona. Basta echar un vistazo a los antecedentes del organismo para entender la grave crisis dejada por la ‘derechista’ y ‘lorencista’ en el organismo, justo en el arranque del proceso electoral de 2027. Las intermedias de Claudia Sheinbaum en México.
Más allá del merecido reparto de culpas al pasado, el debilitamiento del organismo electoral —creado a raíz del fraude electoral de 1988 que le arrebató la presidencia al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano—, llegó con el encumbramiento de Morena en el poder y el llamado ‘Plan B’ orquestado por el prócer de Macuspana, Andrés Manuel López Obrador. Esto, sólo después de haber ganado el control del Congreso de la Unión en las intermedias de su mandato.
Aunque hoy, el partido en el poder busque culpables en el pasado, la responsabilidad directa es de la exacerbación de sus propios principios.
Recordemos que el nombramiento de Guadalupe Taddei ocurrió en medio de los intento del expresidente por tomar el control del Instituto Nacional Electoral, derivando en el famoso ‘Plan B’ revocado inicialmente por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), pero impuesto con los votos de la mayoría legislativa en el Congreso al año siguiente.
Por cierto, ese nuevo INE creado con las reformas de López Obrador, fue el que dio ‘luz verde’ a los acordeones que sirvieron para desaparece a la SCJN como la conocíamos e imponer a los nuevos jueces y magistrados.
Veamos como ocurrió:
Era abril de 2022, López Obrador lanzó su plan original que consistía en desapaecer al INE y dar paso a un nuevo organismo, el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC) que modificaría por completo el sistema electoral mexicano bajo el argumento de reducir los costos públicos y garantizar la imparcialidad del organismo.
La reforma electoral no se quedó en el intento fallido. Después de que la oposición frenó el llamado ‘Plan A’ en diciembre de 2022, el entonces presidente lanzó el ‘Plan B’, que también terminó invalidado por la SCJN. Pero el proyecto no desapareció: Morena apostó por el ‘Plan C’, ganar la mayoría calificada en 2024 y avanzar desde el Congreso.
El ‘Plan A’ buscaba transformar de fondo al árbitro electoral: reducir de 11 a siete el número de consejeros y elegirlos mediante voto popular. También planteaba eliminar los OPLE, concentrar las elecciones locales en una autoridad nacional, recortar el financiamiento ordinario a los partidos y reducir el Congreso de 500 a 300 diputados y de 128 a 96 senadores.
Como no alcanzó la mayoría calificada, el oficialismo recurrió a las leyes secundarias. Así nació el ‘Plan B’, con el que se pretendía reducir la estructura operativa del INE, eliminar juntas distritales, recortar personal del Servicio Profesional Electoral y limitar su presupuesto. También modificaba las reglas sobre propaganda gubernamental y flexibilizaba algunas obligaciones de los partidos.
El paquete fue aprobado por la mayoría oficialista en febrero de 2023, sin embargo, en sesiones realizadas en mayo y junio de ese mismo año, la Suprema Corte invalidó el ‘Plan B’. El argumento central fue que el Congreso incurrió en violaciones graves al procedimiento legislativo: las reformas se aprobaron sin respetar las reglas de deliberación y sin que los legisladores conocieran suficientemente los textos.
A la par de estas discusiones llegó el tiempo de renovar el Consejo del INE, con forme al Artículo 41 de la Constitución Mexicana que contempla el método de insaculación (sorteo) en caso de que las fuerzas políticas no logren un acuerdo de dos terceras partes. La grieta fue aprovechada para que en la selección de aspirantes hubiera mayoría de personajes afines al poder, designando de esta forma a Guadalupe Taddei Zavala.
Así llegó el ‘Plan C’. La apuesta fue electoral: conseguir en las urnas de 2024 la mayoría calificada. Con ese respaldo legislativo, Morena abrió la puerta a nuevas modificaciones constitucionales y legales.
Una de las primeras reformas que impactó directamente en la estructura del INE fue la modificación a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LEGIPE), aprobada en octubre de 2024. Los cambios a los artículos 45 y 48 otorgaron a la consejera presidenta, Guadalupe Taddei Zavala, facultades para designar a titulares de direcciones ejecutivas y unidades técnicas sin someter cada nombramiento a la votación del Consejo General.
El resto, es una telenovela que estamos presenciando en fragmentos grabados por José Alfredo Hernández Casillas, el empresario proveedor del INE a quien Taddei le otorgó contratos millonarios, de los cuales habría recibido diferentes porcentajes, y que, además, se convirtió en su pareja sentimental.
«El poder no cambia a las personas, sólo revela quiénes verdaderamente son»: José Mujica.
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Director de Quinceminutos MX
















































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