El faro que alumbraba se ha apagado
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Actualizado: hace 3 días

Como la imagen de un faro que se apaga en medio de una noche de tormenta, así ha recibido el gremio periodístico de Puebla la inminente desaparición de e-consulta: el primer portal digital del estado, semillero de decenas de periodistas que hoy trabajamos en diversas redacciones locales, incluidos proyectos independientes como el espacio que hoy ocupa esta columna.
Creado el 5 de agosto de 2002 por el politólogo y periodista Rodolfo Ruiz Rodríguez, junto con Blanca Cruz Galindo e Ivón Caballero, el portal inició sus publicaciones en una modesta redacción instalada en una cochera prestada, en la zona de Los Fuertes. Desde entonces y hasta este 2026, se convirtió en una referencia obligada: no sólo como consigna editorial, sino como archivo histórico y guía informativa.
Veintitrés años y casi ocho meses después, cercado informativa y económicamente, Rodolfo Ruiz se vio obligado a entregar e-consulta. El hecho no sólo anticipa un cambio de administración y estructura editorial, sino la desaparición de la línea informativa que le dio identidad.
Tuve el privilegio de formar parte de esa historia entre 2011 y 2014, como director editorial del entonces incipiente portal Municipios Puebla —que después fue vendido por la carga onerosa que representaba— y, al mismo tiempo, como jefe de corresponsales de e-consulta, ambos proyectos encabezados por Rodolfo Ruiz.
Eran los años del morenovallismo, una etapa en la que enfrentamos no sólo espionaje telefónico y asedio a nuestras familias, sino también ataques físicos y vigilancia mediante unidades oficiales en oficinas, calles y hasta en nuestros domicilios particulares.
Fue entonces cuando se documentaron los PPL, el abandono de La Célula, la construcción de los puentes atirantados, los contratos millonarios del Museo Barroco, el CIS, el sistema RUTA —con la inicial de Rafael en las unidades—, plantas de tratamiento inservibles, los motocultores, y un largo etcétera de esquemas de saqueo a las arcas poblanas. También fueron los años del auge del huachicol, de la protección de bandas desde el gobierno estatal y de la complacencia de diputados y alcaldes en municipios del centro del estado.
Fueron, además, los tiempos de la Ley Bala, del enfrentamiento en Chalchihuapan, de la compra de terrenos en la región Audi a precios cercanos al despojo y de la concentración del poder en una sola figura.
Cada publicación incomodaba. Cada nota era una confrontación directa con el poder. Todos los días implicaban resistir intentos de cooptación para modificar la línea editorial o suavizar contenidos. Nunca cedimos.
Recuerdo un momento clave: cuando la empresa, también asfixiada económicamente, tuvo que hacer ajustes severos y aumentar el ritmo de trabajo. Aun así, quienes formábamos parte de ese equipo entendíamos que había un propósito mayor: exhibir las corruptelas, los abusos de poder, el endeudamiento del estado, el saqueo y la impunidad que estaban a la vista de todos, pero que pocos podían —o querían— publicar, ya fuera por compromisos económicos o por vínculos con el propio gobierno.
Sin embargo, también fueron años en los que, sin buscarlo, obtuvimos premios de periodismo precisamente por cubrir esos temas incómodos. Así se consolidó Municipios Puebla como una referencia clave en el periodismo regional y e-consulta reafirmó su carácter periodístico hasta sus últimos días.
Hoy, a la distancia, lo ocurrido con e-consulta genera preocupación. No sólo por lo que representó como medio informativo, sino por el mensaje que se envía desde el poder a través del control del dinero. Si esto pudo suceder con un medio consolidado, queda claro que ningún otro está a salvo ni puede asumirse como un contrapeso real frente a la narrativa oficial.
A la distancia, también me queda la certeza de que, como un faro apagado, e-consulta seguirá siendo referencia cuando se hable del periodismo en Puebla. Se contarán sus historias, permanecerá como punto de memoria, aún inerte, aún en ruinas.
Seguramente vendrán nuevos proyectos, con nuevos retos, y tendrán que enfrentar sus propias crisis, pero, por ahora, no están aquí. Y en el corto plazo, tampoco se ven posibles.
“Una prensa libre puede ser buena o mala, pero sin libertad, la prensa nunca será otra cosa que mala”: George Orwell
Cuenta de X: @mecinas
Director de Quinceminutos MX















































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