Fracking sí pero de bajo impacto ambiental: Sheinbaum, ante críticas por plan energético
- Felipe P. Mecinas

- hace 3 horas
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La presidenta argumentó que se utilizarán químicos pero no tan potentes

Ciudad de Puebla, Pue. (Quinceminutos.MX). — La presidenta Claudia Sheinbaum defendió el uso de fracking en México bajo nuevas tecnologías, pese a reconocer que en el pasado se pronunció en contra de esta práctica. Esto luego del debate generado entre organizaciones civiles, comunidades indígenas y activistas ambientales, tras el anuncio del uso de la fractura hidráulica para extraer gas natural en busca de la soberanía energética en el país.
En conferencia de prensa este jueves, la mandataria sostuvo que el país debe explorar alternativas tecnológicas que permitan aprovechar recursos energéticos sin generar los impactos ambientales asociados a la fractura hidráulica tradicional.
“Hay nuevas técnicas y tecnologías que nos abren la posibilidad de que el agua sea reciclada y que no se usen químicos tan potentes”, afirmó, al señalar que el desarrollo tecnológico ha avanzado significativamente respecto a los métodos iniciales.
Sheinbaum subrayó que el enfoque de su gobierno no contempla el uso del fracking convencional, al que calificó como altamente contaminante, sino una variante con menores riesgos ambientales.
“Si yo hablé en contra del fracking tradicional. Nosotros no, ese no. Son nuevas tecnologías de explotación con menores impactos ambientales que nos abren la posibilidad de utilizar ese gas", afirmó.
La presidenta argumentó que esta alternativa podría contribuir a la soberanía energética, en un contexto donde México importa alrededor del 75 por ciento de este tipo de combustible.
“Hay que estar abiertos a estas nuevas tecnologías para fortalecer la soberanía nacional”, insistió, al referir que países como Estados Unidos y Canadá han desarrollado métodos más avanzados y menos agresivos.
¿Qué es el fracking?
El fracking, o fractura hidráulica, es una técnica utilizada para extraer gas y petróleo atrapados en formaciones rocosas profundas. Consiste en inyectar grandes volúmenes de agua, arena y químicos a alta presión para fracturar la roca y liberar los hidrocarburos.
Este proceso ha sido clave para aumentar la producción energética en países como Estados Unidos, pero también ha generado controversia debido a sus métodos y efectos colaterales.
Entre las principales preocupaciones por el uso del fracking se encuentran la contaminación de mantos acuíferos, el alto consumo de agua y la liberación de gases de efecto invernadero, como el metano. Además, se le ha vinculado con actividad sísmica inducida en algunas regiones.
Aunque existen avances tecnológicos que buscan mitigar estos impactos —como el reciclaje de agua o el uso de sustancias biodegradables—, especialistas advierten que los riesgos no han sido completamente eliminados, lo que mantiene el tema en el centro del debate energético y ambiental en México.
















































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