Fallas técnicas, cortes de luz y alertas injustificadas marcan examen de admisión de la BUAP
- Felipe P. Mecinas
- hace 2 horas
- 3 min de lectura
Aspirantes reportan problemas con el sistema EXANI, equipos rechazados pese a aprobar pruebas previas y cancelaciones por ruido ambiental

Ciudad de Puebla, Pue. (Quinceminutos.MX). —Lo que para miles de jóvenes representaba uno de los días más importantes de su vida académica terminó convertido en una jornada de incertidumbre, frustración y reclamos. La aplicación del examen de admisión de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), realizado este sábado bajo un esquema completamente en línea, estuvo marcada por múltiples reportes de fallas técnicas que afectaron a aspirantes en distintos puntos del estado.
Desde problemas con el software EXANI-Ceneval utilizado para la evaluación hasta interrupciones provocadas por cortes de energía eléctrica y alertas emitidas por supuestas irregularidades que los estudiantes aseguran nunca cometieron, las quejas comenzaron a multiplicarse en redes sociales apenas iniciada la jornada.
La modalidad virtual fue implementada por la administración encabezada por la rectora Lilia Cedillo Ramírez, bajo un esquema de supervisión remota operado mediante la plataforma de evaluación EXANI-Ceneval. Sin embargo, quienes terminaron más afectados fueron los jóvenes de escasos recursos que no pudieron comprar equipos de cómputo o actualizar sus equipos viejos.
Testimonios de estudiantes coinciden en que los inconvenientes técnicos pusieron en riesgo la participación de jóvenes que durante meses se prepararon para competir por un lugar en la máxima casa de estudios de Puebla.
Equipos aprobados en simulación fallaron durante el examen
Uno de los reclamos más recurrentes estuvo relacionado con computadoras que habían sido previamente validadas durante las pruebas técnicas realizadas por la propia plataforma, pero que al momento de presentar el examen real fueron rechazadas por el sistema.
"Mi equipo presentó fallas de software y audio, pero el día que hice la simulación aparecía que estaba en condiciones para realizar el examen", denunció Sophia Gómez a través de uno de los grupos de Admisión BUAP.
La situación provocó que numerosos aspirantes intentaran resolver problemas técnicos minutos antes del inicio de la evaluación, generando estrés adicional en un proceso considerado decisivo para su futuro académico.
Alertas por ruido y uso de celular sin haber cometido faltas
A las fallas tecnológicas se sumaron reportes sobre advertencias emitidas por el sistema de monitoreo. Varios estudiantes aseguraron haber recibido alertas por supuesto uso de teléfono celular pese a no haber manipulado ningún dispositivo durante la prueba.
Otros denunciaron que la plataforma detectó ruidos ambientales como posibles irregularidades. "Me aparecieron dos veces alertas por el ruido del entorno", relató una aspirante.
Las notificaciones generaron preocupación entre los participantes, quienes desconocían si dichas advertencias podrían derivar en la anulación de sus resultados.
Incluso algunos usuarios reportaron dudas respecto al protocolo de vigilancia, al señalar que olvidaron o no pudieron grabar el recorrido de reconocimiento del espacio o la grabación de 360 grados solicitada por la plataforma.
Cortes de energía e internet dejaron fuera a aspirantes
Las lluvias registradas durante este fin de semana agravaron aún más la situación.
Diversos estudiantes informaron que no pudieron ingresar al examen debido a interrupciones en el suministro eléctrico o fallas en el servicio de internet.
"Mi examen era a las 11 y no pude entrar porque en mi colonia se fue la luz", relató uno de los afectados.
Otro aspirante aseguró haber documentado con fotografías el momento en que se quedó sin energía eléctrica y conexión a internet durante el horario asignado para la evaluación.
Cuestionan requisitos técnicos del sistema
Especialistas en soporte técnico y usuarios con conocimientos informáticos también señalaron posibles inconsistencias en los requerimientos tecnológicos exigidos por la plataforma.
Los estudiantes coinciden en que numerosos equipos presentaban errores relacionados con la memoria RAM, aun cuando cumplían con las especificaciones mínimas establecidas por el sistema.
Según explicaron, la aplicación exigía liberar recursos de memoria constantemente, obligando a los usuarios a cerrar programas y desactivar funciones del equipo sin que ello resolviera necesariamente el problema.
"Muchos no pudieron hacer su examen debido a este fallo y el problema no era la computadora, sino el programa", afirmó.
Crecen críticas al modelo completamente en línea
Las dificultades reportadas reavivaron el debate sobre la pertinencia de mantener un examen de admisión totalmente virtual.
Padres de familia y aspirantes señalaron que factores externos como el servicio eléctrico, la calidad de internet, el ruido ambiental o la capacidad económica para adquirir equipos de cómputo adecuados terminan influyendo en un proceso que debería evaluar exclusivamente conocimientos y aptitudes académicas.
"Lo mejor es y será un examen presencial", expresó, una de las voces que sintetizó el sentir de numerosos participantes.
Mientras la BUAP continúa con el proceso de admisión, las quejas acumuladas durante la jornada han abierto cuestionamientos sobre las condiciones de equidad, accesibilidad y confiabilidad de una evaluación que definirá el ingreso de miles de jóvenes a la educación superior.
Hasta el cierre de esta edición, la universidad no había emitido un posicionamiento oficial sobre los reportes de fallas técnicas difundidos por aspirantes durante la aplicación del examen.















































