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7 tips para jóvenes emprendedores



Si a menudo encuentras formas creativas para resolver un problema o solucionar un desafío, tú tiene las habilidades para ser un emprendedor. Y si además estás inspirado por la tendencia de “sé tu propio jefe”, es probable que estás tomado los primeros pasos en la dirección correcta.

Todo el mundo te dirá que hagas tu tarea, que inviertas tiempo en prepararte y convertirse en un experto, que refines tus ideas, y que te relaciones con todo el mundo. Sin embargo, cualquier emprendedor con experiencia te dirá que el verdadero desafío comienza una vez que arranques tu idea de negocio: mediante la creación de procesos, la comprensión de tu mercado, tomando riesgos, haciendo cosas que nunca habías pensado que harías y, al final de todo, desafiándote a ser cada día mejor.

Aquí se enumeran algunos consejos para los jóvenes emprendedores que ya están en su camino a convertirse en una versión más grande y mejor de sí mismos, que se han atrevido a apostar por sus sueños, y que están dispuestos a trabajar por un cambio y por la visión en la cual ellos creen. Comenzar la aventura es la parte más estimulante, pero, a medida que el negocio avanza, incluso los emprendedores más exitosos enfrentan ataques de confusión. No es práctico ignorar estas situaciones, pero puedes utilizar estos consejos para navegar a través de ellas.

1. Supera las expectativas

Este punto se enfatiza en impresionar. Impresiona a tus clientes, a tus potenciales inversionistas, a tus empleados, y a ti mismo, pero nunca prometas o afirmes algo que ya sabes que no podrás entregar. Tú eres tan bueno como tu palabra y podría ser tentador sumar adjetivos como “grande”, “rápido” o “mejor” al describir tu negocio. Sin embargo, abstente de usarlos a menos que sean objetivamente verdad.

2. Busca ayuda

Un líder es tan bueno como su equipo. Recuerda que, como un emprendedor y gerente, necesitas asegurarte de que el trabajo esté hecho y de no hacerlo todo tú mismo. Erróneamente, pedir ayuda puede asociarse con debilidad o ignorancia, pero la búsqueda de información de expertos, mentores y de tu equipo te dará conocimientos invaluables. Encuentra un mentor de confianza que conozca la industria en la cual estás trabajando. Establece un equipo de recaudación de fondos para hacerse cargo de las finanzas.

3. Sé flexible

Mantente abierto a cambiar la idea inicial, concepto, enfoque, socio, modelo y procesos después de probar tu negocio en el terreno. Hasta que no golpees des en el clavo, no hay ningún daño en la experimentación y, a menos que las apuestas sean altas, la experimentación será realmente un gran terreno de aprendizaje. Sé receptivo a los cambios, incluso a los que son sugeridos por tus empleados, tus clientes, etc. Es muy fácil ponerse a la defensiva y adoptar la postura de “este es mi bebé” cuando alguien sugiere una crítica, pero ser honesto, incluso brutalmente, contigo mismo es el única manera de sobrevivir.

4. Escoge tus batallas

Una vez que tienes una dirección establecida para tu destino, elije las batallas y los obstáculos que valen la pena luchar. No pierdas el sueño sobre pequeños desafíos operativos, en lugar de centrarte en la estabilización de los principales impulsores de tu idea y concepto. No puedes invertir tiempo en tratar de convencer a todos los que no creen en ti, porque ahora mismo, otros no ven las cosas a tu manera.

5. Sé paciente

Alguien muy sabiamente dijo que las startups no fallan, se suicidan, porque sus fundadores renuncian demasiado pronto. Date tiempo a ti mismo y a tu idea para que pueda manifestarse. Las interrupciones, no importa cuán grande sean, no suceden de la noche a la mañana. La regla de oro para empezar de cero es estar consciente de que tomará tiempo y que la lucha será múltiple, pero igualmente esencial para el proceso.

6. Encuentra un catalizador para el estrés

Quizá no estés haciendo cada tarea tú mismo, pero eso no te impide preocuparte constantemente por ello, ¿cierto? Necesitas encontrar maneras de desconectarte y ponerte en contacto contigo mismo, para evitar descarrilarte del camino que estableciste, y para evitar que te enfoques demasiado en las pequeñas piezas que no te dejan ver la imagen completa.

7. Planea, revisa, repite

Es fácil salirse de curso y caer en el caos por los desafíos que aparecen mientras se maneja una empresa, pero la única manera de evitar caer en la trampa es mantener planes elaborados (tanto micro como macros y revisarlos periódicamente). Supervisa cada etapa de revisión para cambiar y evolucionar de acuerdo al rendimiento e identifica dónde lo has hecho bien, y donde necesitas trabajar más duro. Recuerda, sólo necesitas identificar cómo manejar tus energías, y la gestión del tiempo se alineará con el plan sin esfuerzos. No tengas miedo de trabajar duro. Aprovecha los momentos cuando sientas que tu creatividad está alta y mantén un registro.

BONUS EXTRA: Asegúrate de que todos tus colaboradores están comprometidos con tu proyecto y que les encanta.


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